imagen ilustrativa en acuarela de GRIS

GRIS y otros 5 juegos similares

¿Alguna vez has sentido que un videojuego te acoge? No hablo de la adrenalina de ganar una partida multijugador ni de la tensión de un combate frenético contra un jefe final, sino de esa sensación extraña, cálida y profundamente humana de estar dentro de una obra de arte en movimiento. Eso es GRIS

Hace unos días estaba sentada en el sofá, con una taza de té tibio al lado, pensando en cómo algunos títulos consiguen atravesarnos sin disparar una sola bala . Recordaba la primera vez que jugué a GRIS.

Me acuerdo de cómo se me encogió el pecho con los primeros acordes de piano y cómo, sin darme cuenta, fui pasando del gris más absoluto a un estallido de colores que me devolvió el aliento.

Sé que a ti también te pasa. Si has llegado hasta aquí es porque buscas algo más que entretenimiento rápido. Buscas refugio. Buscas historias que se queden a vivir en tu cabeza durante días, mundos que te inviten a respirar despacio y mecánicas que fluyan con naturalidad, sin prisas, respondiendo a tu propia intuición.

Por eso hoy quiero enseñarte un recopilatorio muy especial donde GRIS ocupa el trono absoluto. Vamos a desgranar en profundidad cada rincón de su universo y, después, a conectarlo con otros cinco universos que comparten su misma sensibilidad estética y emocional. Prepárate, ponte cómoda, porque vamos a sumergirnos en historias donde la verdadera aventura consiste en sentir.

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Imagen generada con fines ilustrativos con asistencia de la IA

GRIS: La obra maestra de Nomada Studio y el viaje a través del duelo

Si hay un título que define por completo el concepto de videojuego como vehículo emocional, ese es GRIS. Lanzado en 2018 por el estudio barcelonés Nomada Studio, y con el inconfundible y precioso trazo artístico del pintor y ilustrador Conrad Roset

Este juego se convirtió casi de la noche a la mañana en un referente mundial ineludible, demostrando que los colores, las formas y las notas musicales pueden comunicar mucho más que mil líneas de diálogo escritas en un guion convencional.

Cuando tomamos el control de Gris, la protagonista, nos encontramos en una situación tan desoladora como profundamente humana. La historia comienza de golpe: Gris se encuentra sobre la mano de una estatua gigante y derruida que, de repente, se desmorona.

Ella intenta cantar para salvar la situación pero su voz se quiebra, pierde la capacidad de emitir sonido y el mundo a su alrededor pierde el color. Todo se vuelve monocromático, áspero, pesado y gris. El único obstáculo real al que nos enfrentamos es nuestro propio dolor interior y la necesidad imperiosa de reconstruir los fragmentos rotos de nuestro mundo.

Lo verdaderamente fascinante de GRIS es cómo traduce con absoluta maestría las etapas del duelo psicológico a través del diseño de niveles y de la paleta cromática.

A medida que avanzamos en la aventura, exploramos cinco tonos principales que representan los estados emocionales por los que atravesamos los seres humanos cuando sufrimos una pérdida profunda, un trauma o un momento de quiebre vital: la negación, la ira, la negociación, la depresión y, finalmente, la aceptación.

El rojo inicial nos habla de la furia contenida y el peso abrumador de la rabia. En esta fase, Gris adquiere la habilidad de convertirse en un bloque de piedra pesado que puede romper el suelo y abrirse paso a la fuerza, simbolizando cómo la ira nos vuelve rígidos y contundentes frente al sufrimiento.

Después transitamos hacia el verde, un color que nos devuelve la naturaleza, la vegetación y el crecimiento orgánico tras la tormenta emocional. Aquí el vestido de Gris se transforma para permitirnos planear y elevarnos, encontrando un respiro en medio del caos.

El azul, por su parte, trae consigo la tristeza más honda, la inmensidad del agua y la necesidad de llorar para limpiar el alma. En esta sección, juega con la fluidez de la natación, recordándonos que el llanto no es una debilidad, sino un mecanismo de purga necesario para avanzar.

Finalmente, el amarillo nos regala la luz, la alegría recuperada y la capacidad de volver a cantar. Cada salto, cada movimiento elegante y cada puzle resuelto con sutileza forma parte de un lenguaje visual que no necesita traducción alguna.

Jugar a GRIS es un ejercicio de contemplación activa y catarsis personal. Recuerdo perderme durante minutos enteros simplemente mirando cómo se mueve la tela de la falda de la protagonista con la brisa, o cómo el fondo de acuarela parece cobrar vida propia con cada paso que damos.

La banda sonora, compuesta magistralmente por Berlinist, acompaña cada compás con una sensibilidad desarmante, pasando de melodías de piano solitarias a crescendos vocales que te ponen la piel de gallina.

Es una experiencia breve, sí, pero su poso dura semanas enteras en la memoria. Nos recuerda de forma constante que está bien romperse, que el dolor forma parte ineludible del camino y que la belleza siempre, tarde o temprano, vuelve a florecer entre las ruinas.

Disponible en PC (Windows, macOS), Nintendo Switch, iOS, Android, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One y Xbox Series X/S.

Carátula del juego

Otros 5 juegos como GRIS

Abzû: Un descenso silencioso a los secretos más profundos del océano

Continuando con este recorrido de sensibilidad estética y emocional, Abzû se presenta como el siguiente paso perfecto tras superar la intensidad de GRIS.

Desarrollado por Giant Squid bajo la dirección artística de Matt Nava (quien ya dejó su inconfundible sello visual en otros clásicos modernos), este título nos sumerge en las profundidades marinas sin más pretensiones que las de dejarnos maravillar por la inmensidad del azul y la vida que en él habita.

Desde el primer segundo en que nos deslizamos bajo el agua, Abzû establece un pacto de confianza con nosotras. Somos una buceadora solitaria en un ecosistema vibrante, rodeada por cientos de especies marinas que nadan a nuestro alrededor, reaccionan a nuestra presencia y nos permiten interactuar con ellas de formas sutiles y preciosas.

Una de las cosas que más valoro de este juego es la forma en que trata la exploración libre. Podemos dejarnos llevar por las corrientes, agarrarnos a la aleta de una tortuga marina gigante para que nos pasee, o meditar sentadas en estatuas ancestrales situadas en el lecho marino, para observar la vida salvaje desde la perspectiva de los propios peces.

Cada inmersión revela ruinas olvidadas de una civilización antigua que dialogaba en armonía con el océano, conectando la naturaleza con la tecnología de una manera orgánica y bellísima.

La música compuesta por Austin Wintory merece un capítulo aparte, porque funciona como el auténtico latido del juego. Las melodías de arpa y orquesta crecen y menguan acompañando nuestro movimiento, convirtiendo un simple rodeo alrededor de un arrecife de coral en una experiencia casi meditativa.

Abzû es un recordatorio constante de la fragilidad y la hermosura de nuestros propios océanos, enamorándonos de la vida marina a través de la experiencia directa y dejándonos una profunda sensación de ligereza mental.

Disponible en PlayStation 4, Windows (Steam y Epic Games Store), Xbox One y Nintendo Switch.

Carátula del juego

Journey: El viaje compartido hacia la cima de la montaña

Es imposible hablar de juegos que nos tocan el alma sin detenernos en Journey. Lanzado por Thatgamecompany, este título es, sin discusión, una de las cumbres creativas de la industria del videojuego moderno. Su propuesta es tan sencilla sobre el papel como profundamente transformadora en la práctica.

Aparecemos de la nada en medio de un desierto infinito, cálido y abrasador. A lo lejos, coronando el horizonte, se alza una montaña imponente que emite una luz misteriosa y constante. Ese es nuestro único faro y objetivo.

No sabemos quiénes somos, no sabemos cómo hemos llegado hasta allí y no podemos emitir palabras ni comunicarnos mediante textos complejos.

Nuestra única vía de expresión es un cántico melódico que sirve para llamar a nuestros compañeros, activar telas mágicas que nos ayudan a planear por los aires y dar vida a pequeños fragmentos de un mundo que parece haber quedado suspendido en el tiempo.

Lo verdaderamente revolucionario de Journey es su sistema de multijugador anónimo y silencioso. A medida que avanzamos por las dunas, es muy probable que nos crucemos con otro jugador que está recorriendo exactamente el mismo camino. No hay nombres de usuario molestos flotando sobre sus cabezas, no hay chat de voz,. Solo somos dos almas enmascaradas con capas rojas, que deciden acompañarse mutuamente frente a la inmensidad del desierto y las ruinas heladas.

Cuando el juego termina y aparecen los nombres reales de las personas con las que has compartido horas de travesía, es inevitable sentir un nudo en la garganta al comprender cuánta empatía se puede transmitir sin mediar palabra.

Disponible en PlayStation 4, Windows (Steam).

Carátula del juego

The Pathless: Movimiento fluido, velocidad y mitología en tierras salvajes

Si buscamos mantener esa sensación de conexión mística con la naturaleza, pero añadiendo un punto más de dinamismo y exploración abierta, The Pathless se convierte en una opción fantástica.

Creado también por Giant Squid, este título nos lleva a un archipiélago boscoso dominado por una maldición milenaria que debemos purificar junto a nuestra inseparable compañera, una elegante águila dorada.

Aquí el ritmo cambia sutilmente respecto a GRIS o Journey. Aunque la atmósfera sigue siendo contemplativa y rica en misterios arqueológicos, la mecánica principal gira en torno al movimiento fluido y constante.

Nuestra cazadora se desplaza a gran velocidad por llanuras, bosques frondosos y montañas nevadas disparando flechas a unos talismanes flotantes repartidos por el escenario. Cada impacto certero nos impulsa hacia delante, creando una sensación de velocidad y deslizamiento adictiva y liberadora.

La relación con el águila es el corazón palpitante de la experiencia. Al principio, el ave es desconfiada y distante, pero a medida que exploramos juntos, resolvemos puzles ambientales y la acicalamos con cariño en los altares, el vínculo entre ambas se fortalece de forma orgánica.

Ella nos permite alzar el vuelo, planear sobre cañones profundos y alcanzar lugares inaccesibles, convirtiendo la exploración en un baile coordinado entre tierra y aire.

PlayStation 4, Windows (Steam y Epic Games Store), Xbox One y Nintendo Switch.

Carátula del juego

Planet of Lana: Una aventura cinematográfica de ciencia ficción y ternura

Continuando con este recorrido por universos visuales deslumbrantes, llegamos a Planet of Lana, una propuesta que combina la narrativa visual pausada con plataformas y puzles en un entorno de ciencia ficción naturalista verdaderamente fascinante.

Desde los primeros compases, el juego nos presenta un planeta idílico y pacífico donde la humanidad convive en perfecta armonía con la naturaleza y extrañas criaturas autóctonas.

Sin embargo, esa paz se rompe de forma abrupta cuando una invasión de origen robótico y desconocido asalta el asentamiento, llevándose cautivos a los habitantes del lugar, incluida la hermana de la protagonista, Lana.

Lo que sigue es un viaje de rescate a través de paisajes variados que van desde frondosos bosques, hasta desiertos y complejos industriales alienígenas.

Lo hermoso de Planet of Lana es cómo construye la jugabilidad basándose en la cooperación. Muy pronto en la aventura nos encontramos con Mui, una pequeña criatura peluda y adorable a la que rescatamos y que se convierte en nuestra compañera inseparable.

A través de sencillas órdenes, podemos pedir a Mui que nos ayude a distraer enemigos, activar mecanismos lejanos o superar obstáculos que Lana por sí sola no podría resolver.

La atmósfera está cuidada hasta el último detalle, con una dirección de arte que recuerda a las mejores películas de animación tradicional y una banda sonora orquestal compuesta por Takeshi Furukawa, que eleva cada momento de tensión y ternura.

Es un recordatorio de que, incluso en medio de la invasión tecnológica más fría, la empatía y la unión entre diferentes especies pueden marcar la diferencia.

Disponible en Windows (Steam), Xbox One, Xbox Series X/S, Nintendo Switch, PlayStation 4, PlayStation 5, Android e iOS.

Imagen: Steam

Oscuro Blossom’s Glow: El toque oculto de la belleza sutil y el misterio botánico

Para cerrar este recorrido por obras que nos llegan a alma, debemos hablar de Oscuro Blossom’s Glow, un puzzle-platformer en dos dimensiones desarrollado por Hongoneon y publicado por Scout Game Studios que llegó en agosto de 2025 a PlayStation 5, PlayStation 4 y PC.

Aunque se mueve en un plano más íntimo que gigantes como GRIS o Journey, este título destaca por su uso magistral de la luz y la oscuridad dentro de un universo visual dibujado a mano, que parece arrancado directamente de un cuento ilustrado.

En él acompañamos a Selene, una joven nacida de las flores radiantes que sostienen una red de planetas enraizados en un antiguo árbol colosal. Cuando una entidad, conocida como el Oscuro, roba la luz de ese árbol primigenio, Selene emprende un viaje a través de paisajes de naturaleza sobrenatural para perseguirlo y restaurar el equilibrio.

Su habilidad principal consiste en absorber y emitir la luz de flores místicas para activar mecanismos, iluminar senderos ocultos, elevar plataformas y transformar el entorno a su paso.

Cada uso de la luz modifica el escenario de formas sorprendentes: las plantas florecen convirtiéndose en escaleras, los obstáculos se disuelven y nuevos caminos se revelan ante nosotras.

Lo que diferencia a Oscuro Blossom’s Glow de una experiencia puramente contemplativa es que combina esa atmósfera serena con momentos que demandan ingenio y reflejos. Algunos puzles nos obligan a pensar en qué flores iluminar y cuáles dejar en sombra, mientras que las secciones de plataformeo exigen precisión en los saltos y cambios rápidos de dirección.

Incluso nos enfrentamos a combates de jefe contra el propio Oscuro, donde debemos combinar la resolución de puzles con la esquiva bajo presión de tiempo.

A lo largo del camino nos encontramos con criaturas que pueden ser aliadas o enemigas, y las decisiones que tomemos frente a ellas determinan el destino de todo el sistema planetario, dando lugar a múltiples finales.

La dirección artística, con sus tonalidades texturizadas y su flora encantada, envuelve cada nivel en una calidez visual que invita a detenerse a contemplar cada detalle, mientras que la música ambiental y los susurros de la vida nocturna crean una atmósfera de quietud que contrasta bellamente con los desafíos que nos esperan.

Es una joya oculta perfecta para quienes buscan un juego que combine la delicadeza estética de los títulos anteriores con una jugabilidad que pide algo más de implicación activa, recordándonos que la luz siempre encuentra la forma de abrirse paso entre la oscuridad.

PlayStation 5, PlayStation 4 y PC vía Steam.

Imagen: Steam

Infografía generada con asistencia de la IA

Preguntas frecuentes sobre GRIS y juegos parecidos

¿Por qué GRIS es considerado un juego tan importante?

GRIS aborda las etapas del duelo y la superación personal sin recurrir a textos ni diálogos, permitiendo que cada jugador proyecte sus propias vivencias sobre el viaje visual y sonoro de la protagonista, lo que genera una profunda conexión psicológica.

¿Se necesita mucha habilidad con los mandos para jugar a este tipo de títulos?

No, en absoluto. Obras como GRIS, Abzû o Journey están diseñadas precisamente para priorizar la experiencia emocional y la exploración libre por encima de la exigencia mecánica, por lo que son accesibles para cualquier persona, tenga o no experiencia previa con los videojuegos.

¿Qué tienen en común todos estos juegos además del apartado visual?

Todos comparten una narrativa ambiental minimalista, una ausencia casi total de interfaces molestas en pantalla y un fuerte componente atmosférico donde la música y el diseño artístico actúan como los verdaderos motores de la historia.

¿Cuánto tiempo se tarda en completar una partida de GRIS?

La duración aproximada de GRIS ronda entre las 3 y las 4 horas, un formato concentrado que permite disfrutar de la experiencia de principio a fin en una sola tarde sin diluir el impacto emocional de su mensaje.

Los videojuegos son mucho más que pasatiempos rápidos o desafíos de habilidad; son capaces de convertirse en refugios seguros para nuestros días más grises. Títulos como GRIS, Abzû, Journey, The Pathless, Planeta de Lana y Oscuro Blossoms Glow nos demuestran que el medio interactivo tiene una sensibilidad única para hacernos sentir, y reflexionar.

Te invito a que dejes un comentario aquí abajo contándome cuál de estos universos te ha resonado más o si ya has tenido la oportunidad de recorrer de la mano de Gris ese camino del dolor a la luz. ¡Te leo con mucha atención!

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